Por Ilenia Carlesimo, Esther Robledo y Elvira Tejedor
Han pasado veinte años desde que el primer grupo de estudiantes y profesores de Europa se aventuraron en este proyecto que acababa de nacer. Actualmente son más de un millón de personas las que han participado en el Programa Erasmus (estadísticas)
¿Y qué es el Erasmus? Es un proyecto de cooperación entre países miembros de la Unión Europea para fomentar el intercambio de estudiantes y profesores en el ámbito de la educación superior. O dicho de otra manera, es una posibilidad de estudiar o trabajar, durante un periodo de seis o nueve meses, en el extranjero.
Durante estos veinte años, los trámites a seguir tanto para informarse como para obtener la beca han mejorado notoriamente. Poco a poco, las universidades han ido dándose cuenta de la transcendencia de este Programa y han ido adecuándose a éste: creando departamentos específicos, organizando reuniones informativas y designando coordinadores entre la facultad de origen y la de destino.
Pero no es sólo un programa de estudios universitarios sino que va más allá. Se ha convertido en un fenómeno social y cultural que fomenta el diálogo y la tolerancia entre países. Además permite a aquellos que forman parte de la “Comunidad Erasmus” ampliar sus fronteras y cambiar su sentimiento nacional por el sentimiento de ser europeo.
Se trata de un fenómeno tan estimulante y enriquecedor que aquellas personas que lo han vivido sienten a menudo la necesidad de contarlo. Por esto, navegando en Internet se pueden encontrar multitud de blogs y videos al respecto. Además, la película del director Cédric Klapisch, “L’auberge espagnole”, constituye un fiel y divertido reflejo de lo que esta experiencia constituye.